En los 60 y los 70 el escorpión ya es un mito
En la década de los 60 el nombre de Abarth ya se asocia a prestaciones, deportividad y emoción. Las transformaciones sobre la base de los distintos vehículos de Fiat, en especial de los más pequeños, adquieren una popularidad desmesurada y no faltan los “imitadores” de sus preparaciones. Algunos de sus modelos más representativos son el 850 TC, que ganó en todos los circuitos internacionales, incluido Nurbrugring, el Fiat Abarth 1000 Berlina o el 2300 S, queen el circuito de Monza consigue una extraordinaria serie de récords a pesar de las complicadas condiciones climatológicas en las que se disputó la prueba.
En 1965, casi con 57 años, Carlo Abarth quiso obtener en persona un récord y el 20 de octubre se puso a los mando del Fiat Abarth 1000 Monoposto Record clase G de 105 CV. Consiguió el récord de aceleración en el cuarto de milla y en 500 metros, mientras que al día siguiente, con un monoplaza clase E de 2000 cc, obtuvo los mismos records para clases superiores. Una muestra más del tesón y capacidad de superación de Carlo Abarth es que para conseguir sentarse en el reducido habitáculo de estos dos vehículos tuvo que adelgazar 30 kilos, toda una hazaña para un hombre de casi 57 años.
En 1971 Abarth pasa a ser propiedad de Fiat y el “apellido” y el símbolo del escorpión ocupan un lugar destacado en las versiones más potentes y deportivas de todos los Fiat. El último vehículo en cuyo desarrollo participó activamente Carlo Abarth fue el A112, poco antes de morir.Pero la historia de Abarth continuó a lo largo de los 80 con vehículos tan victoriosos como el Fiat 131 Abarth, Campeón del Mundo de Rallys, o el Fiat Ritmo Abarth. Carlo Abarth fallece el 24 de octubre de 1979, bajo el mismo signo con el cual había nacido: Escorpio
